Los talleres infantiles Guardianes de la Posidonia enseñan a los más pequeños a cuidar el Mediterráneo con plastilina, cartón, imaginación y un pasaporte de aventuras.
En la Semana de la Posidonia, los más pequeños no son espectadores: son Guardianes de la Posidonia. Y para serlo, primero hay que aprender el mar con las manos.
Praderas de plastilina
En los talleres infantiles, el fondo marino se construye sobre la mesa. Con cartulinas azules, plastilina, cartón y material reciclado, los niños dan forma a praderas de posidonia, tortugas, peces y erizos. Mientras modelan, aprenden: por qué la pradera es importante, quién vive en ella, qué la amenaza y qué podemos hacer para protegerla.
Es aprendizaje que entra por las manos y se queda. Un niño que ha construido su propia pradera no vuelve a mirar el mar igual.
Un pasaporte para cada aventura
Cada Guardián recibe su pasaporte de la Semana de la Posidonia y lo va sellando a medida que completa actividades: el Aula del Mar, un taller, una salida. Al final de la semana, el pasaporte lleno es la prueba de un montón de descubrimientos y, para muchos, el primer diploma de su vida como defensores del mar.
Cuidar lo que se conoce
Detrás del juego hay un objetivo serio: formar una generación que crezca sabiendo que el Mediterráneo no es un recurso infinito, sino un ecosistema del que formamos parte. Los talleres son gratuitos y están pensados para que familias enteras compartan la experiencia.
📍 Consulta todas las actividades en el resumen de la VII Semana de la Posidonia. 📞 Reservas e información: 634 534 530 · info@posidonia.info